Raúl Mario Rosarivo


Tuvo una vida sobresaliente y una producción intelectual inagotable. 

Su obra estuvo iluminada por la visión espiritual que tenía del universo y el hombre. 
Sus profundas convicciones lo motivaron a la búsqueda permanente del conocimiento y a transmitir este como un verdadero maestro.

Esta personalidad argentina de múltiples facetas, trabajó activamente para elevar la calidad de la cultura impresa.
Tuvo la virtud de otorgar a las artes gráficas los principios plásticos y humanistas del arte.

Rosarivo conocía muy bien los orígenes de la imprenta, sobre todo en la República Argentina. Mencionaba en sus libros que quería hacer con su trabajo un aporte a la patria.

Hizo vanguardia con su descubrimiento tipográfico "La Divina Proporción Tipográfica". Su preocupación por difundir esta obra y los contactos que estableció en otros países, lograron que hoy se la conozca internacionalmente.

Entendía que el libro es la forma de multiplicar el pensamiento, por tal motivo quiso llevar a cada imprenta y diseñador, su norma técnica. Pero su sueño no se cumplió en Argentina.

Seguramente las cortas tiradas de su obra, la falta de apoyo para la impresión y posteriormente el avance informático y el apuro de las imprentas por sacar el trabajo cada vez más rápido, hicieron que su obra haya quedado en el olvido.
Estos mismos factores fueron los que sepultaron a toda una generación de pioneros en las artes gráficas, como maestros tipógrafos, impresores y encuadernadores.

Esta investigación, tiene como objetivo:
 
- Difundir masivamente su obra en el ambiente gráfico y cultural.

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Lograr que sus libros sean incluidos en los programas de estudio de las carreras de diseño, tanto en historia del diseño gráfico argentino -si es que esta materia existe- como así también en la materia de diseño editorial.

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Revalorizar los orígenes de la imprenta y la tipografía argentina

- Resaltar la obra de los pioneros de las artes gráficas

- Brindarle un merecido homenaje, en el centenario de su nacimiento.

 






Raúl Mario Rosarivo,
en la biblioteca de su casa.