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Solitario a medianoche
quien tenga temor no quede.
La medianoche es propicia
para visita de duendes.
Se muestran asustadizos,
nerviosos y transparentes.
Les gusta robar llaveros
y hacer crujir a los nuebles.
A medianoche nos quitan
la goma, el lápiz, los lentes,
y se complacen en darnos
embrollados los papeles.
Solitario a medianoche
quien tenga temor no quede.
Estar solo a medianoche
es ciencia que pocos tienen.
Amigo de un duendecillo
a mi costa se divierte.
Cabalga sobre la pluma
de mi lapicera fuente.
!Como ríe cuando trazo
las mayúsculas crujientes!
Viste una capa de tules
y un puntiagudo bonete.
Pintura
Según comenta el
Muralista Mario Botafo, cuando el era niño acompañó a un
familiar a realizar un pago de un alquiler de una propiedad de
Rosarivo.
Botafogo recuerda que era muy pequeño y quedó impactado por la
imágen que Rosarivo estaba pintando en el lienzo.
Realizó exposiciones de sus pinturas, en la galería Van Riel de Buenos Aires. Su pintura posee un halo místico que la unifica de principio a fin. Por ella podían transitar figuras desde Oscar Wilde a Alfonsina Storni coexistiendo con seres etéreos e imágenes simbólicas que reflejaban su visión del universo paralelo.
Formó
parte de la comisión del Museo de Arte Moderno.
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